Xesca Vidal
Ser y parecer, tan importante la una como la otra
Xesca no tiene pelos en la lengua. En clase nos honró con tacones… discretos. Pero tacones. Y en la caña de después, discretamente se calzó unas deportivas.
Consiguió que todos nos preguntáramos “¿a dónde van mis manos cuando hablo?” o “¿Qué habrá pensado Horacio cuando me vio con aquella playera prestada que tuve que ponerme cuando se me descosió la blusa de seda?”
En la vida, ya no en la Comunicación política, es tan importante ser como parecer. Más aún, en la vida, no ya en la Comunicación política, a veces vale menos ser, que parecer.
En diez… Continuar leyendo...




