En clase con Javier del Rey Morató
La realidad es la comunicación, el lenguaje es la realidad. A partir de esta premisa, que a priori puede sonar arriesgada por ambiciosa, Javier del Rey Morató habló de las “dimensiones y posibilidades de la comunicación electoral”, lección que giró básicamente en descubrir el poder de las palabras para articular mensajes políticos que tienen como fin imponerse en la contienda electoral.
El profesor explicó la teoría de los juegos del lenguaje, con la cual demostró que, mucho más de lo que pudiéramos imaginar, el lenguaje no sólo es, si no que también crea e inventa la realidad. Un arma valiosísima para un candidato en liza, de cuya habilidad para dominar las palabras y ponerlas a su servicio dependerá, en gran medida, el éxito o fracaso de su empeño. Un discurso deliberadamente medido que tiene muchos elementos y algunas claves, que se suele mover en territorios ambiguos, dirigido principalmente al hemisferio derecho del cerebro, el encargado de reconocer emociones y sentimientos, dejando al izquierdo las tareas de la lógica y el raciocinio.
El discurso político durante las campañas electorales se mueve entre lo “probable o plausible” (promesas) más a menudo que entre lo “claro y lo nítido”. La verdad, según Del Rey, es vista desde una aproximación utilitarista, es decir, aquella que nos sirve para persuadir. Y es que los mensajes de campaña apuntan a persuadir, no tanto a convencer, porque la persuasión –que apela a los sentimientos, a esa parte derecha del cerebro- mueve a la acción.
Los aspectos fundamentales a tener en cuenta en la retórica, más si cabe en la esfera política, es el auditorio, el orador y el discurso. Se trata, pues, de definir el perfil de aquellos a los que el candidato dirige su mensaje, sobre los que quiere influir, teniendo claro que –citando a Perelman- en la gran mayoría de los casos es más importante la argumentación que el argumentador. Para alcanzar su objetivo, el orador deberá hablar el lenguaje de su auditorio.
Durante las dos clases (16 y 17 de octubre), el profesor Del Rey puso numerosos ejemplos prácticos de los juegos del lenguaje que él mismo ha categorizado, de las técnicas para persuadir mediante el uso de metáforas, símiles o imágenes, de cómo definir al adversario, de la importancia de saber acuñar “frases felices” o de la traslación al campo de la comunicación política de usos propios de la publicidad.
Entre las lecturas obligatorias nos detuvimos en varios momentos de la clase en la teoría de George Lakoff, recogida en su libro “No pienses en un elefante”, y que versa sobre los marcos creados en torno a conceptos, a identidades políticas, así como a las visiones del mundo del padre estricto (conservadores) y del padre protector (progresistas).
* Javier del Rey Morató es profesor de Periodismo I de la Universidad Complutense de Madrid, es autor de 13 libros sobre periodismo y comunicación política y da cursos en España y América Latina
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