Master en Comunicación Política

Comunicación política e institucional

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Portada libro El Principe de Maquiavelo

Portada libro El Príncipe de Maquiavelo

Mario Riorda
Decano de la Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Católica de Córdoba

He aquí un listado de escritos que imprescindiblemente un político debiera leer, no antes de morir, sino antes de acceder a un cargo con responsabilidades públicas.

Canales de televisión tan dispares como National Geographic, VH1 o E Entertainment tienen su grilla central de programación diferentes rankings. Aparecieron publicaciones como 1001 películas que hay que ver antes de morir (2006) o 1001 libros para leer antes de morir (2006). Listas, listas y más listas. En esa línea es que quisiera hacer una contribución más modesta intentando que el resultado sea un listado de 12 escritos que sean algo así como un curso de verano para políticos. Escritos que imprescindiblemente un político debiera leer, no antes de morir, sino antes de acceder a un cargo con responsabilidades públicas. Ellos son:

Del “saber hacer”
1.– Oráculo Manual y Arte de Prudencia (1647), escrito en el siglo XVII por el jesuita Baltasar Gracián, contiene 300 aforismos aleccionadores para desenvolverse en ambientes hostiles. Barroco y pesimista, fue uno de los precursores del pensamiento posmoderno. Sus recomendaciones son para la vida pública, independientemente de la política.

2.– El Príncipe (1532) de Nicolás Maquiavelo –tantas veces citado, mucho más vapuleado y pocas veces leído– no puede quedar ajeno a la lectura de quien practica política. Sería ridículo defender varias recomendaciones del libro, sólo entendidas en el difícil y violento contexto florentino del siglo XVI. Su objetivo es claro: cómo conseguir y conservar el poder. Esta obra es imprescindible, especialmente para quienes quieran combatir –o en su defecto no sorprenderse– con prácticas en las que los medios parecieran no importar para la consecución de los fines, sorteando incluso principios morales.

De los pactos, negociaciones y procesos complejos
3.– El Estado como problema y como solución (1996) de Peter Evans (en realidad es una breve versión de su excelente libro Embebbed Autonomy: States and Industrial Transformation (1995). Plantea que las conexiones o redes no clientelares (enraizamiento) entre la sociedad y el Estado permitieron políticas públicas efectivas y de largo plazo (resalta el caso de Japón y los casos intermedios de India y Brasil), pues el Estado permite una vinculación positiva entre una burocracia eficiente y los actores privados del desarrollo, es decir, entre el mercado y las acciones gubernamentales. Explora las condiciones de varias experiencias de desarrollo en el Tercer Mundo, cuestionando la tendencia a ver la capacidad estatal como sinónimo del aislamiento respecto de la sociedad civil. Es un llamado de atención para los “pactistas” que creen que los grandes pactos son decisiones unilaterales de quien esté en el poder.

4.– El arte de la manipulación política. Votaciones y teoría de juegos en la política española (1990) de Josep María Colomer. Es un análisis de los complejos intereses puestos en juego en la transición española. “Más que un plan, parece, pues, que hubo un proceso”, relata. Destaca la necesidad de estudiar a los actores –y sus diferentes intereses– para negociar en procesos cuando no hay planes. Desnuda la complejidad y el rol de las elites –que son eso, elites–. El Pacto de la Moncloa, que muchos políticos reclaman como necesario (o reclamaron, especialmente luego del 2001) debería ser más estudiado y este libro es una oportunidad.

5.– Importante para comprender la dinámica de las negociaciones públicas es el libro Los motivos del voto. Ensayo de Economía Política (1976 el original) de Gordon Tullock. Clave para negociaciones dentro de los órganos legislativos. Estudia el logrolling (yo te doy lo que vos querés a condición de que vos me des lo que yo quiero), así como los motivos que hacen a las elecciones, tanto de la ciudadanía para con sus gobernantes, como de los gobernantes para con sus propios sistemas políticos en situaciones de reformas (“que ninguna institución sea perfecta no es argumento para no hacer una elección, sino que es un elemento para hacer un cálculo cuidadoso de todos los efectos, buenos y malos”).

De la implementación de la política
6.– Para conocer el poder y los límites de la organización burocrática, Graham T. Allison, quien fuera decano de la Kennedy School of Government en la Harvad University, en su escrito Modelos conceptuales y la crisis de los misiles cubanos (original en 1969), ofrece una obra maestra para entender los modelos de acción que hacen a los diferentes estilos de los decisores públicos y sus implicancias de acuerdo al contexto en donde actúan. Desde la década de 1960, se ha involucrado en casos críticos de asuntos internacionales, tanto desde el Estado, como de los principales think tanks norteamericanos.

7.– Democracia y Sistema de Mercado (1988) de Charles Lindblom cuestiona básicamente a las instituciones ideales y piensa a la política de manera “incremental” con lógicas de negociación constantes frente al contexto complejo. Imagina la implementación de políticas públicas realistas. Muchos autores escriben desde posiciones políticamente correctas, sólo que quienes ejecutan la política, están mucho más cerca de esta línea de pensamiento –traducida constantemente en modelos de recomendación– desde el más puro realismo.

De la necesidad de la oposición
8.– Fenómeno descuidado si los hay, es el rol de la oposición. Gianfranco Pasquino explota la demanda en torno a este tema con la cita de Robert Dahl: “En cualquier parte del mundo, en este momento” hay un grupo que se organiza para ser alternativa al Gobierno. En la coyuntura actual, pocos elementos son más fáciles de advertir que la impactante obviedad de una oposición que no adquiere el rótulo de tal –con mayúsculas– en nuestro país. Por eso el libro La Oposición en las Democracias Contemporáneas (1990 el original) es un manifiesto para pensar ese espacio, gobierne quien gobierne, con la seriedad que muchas veces la oposición misma no brinda y el gobierno de turno aprovecha.

Del poder de la comunicación y la argumentación
9.– Giandoménico Majone escribió el libro Evidencia, Argumentación y Persuasión en la Formulación de las Políticas Públicas (1989). Expresa una línea académica en donde la argumentación cobra un papel central para definir las grandes políticas públicas, para instalar debates que son “transcientíficos” –y por ende siempre discutibles como opción política– que requieren legitimación. Tras leer a Lindblom, debiera ser un ejercicio obligatorio leer a Majone y advertir de la necesidad de combinar los temas que constituyen el núcleo de la política para diferenciarlos de los periféricos.

10.– El capítulo de André Gosselin llamado “La retórica de las consecuencias no previstas. Las ideologías y el elector racional” (original de 1995), publicado en el libro Comunicación y Política de Gauthier y otros (1998). Gosselin analiza los frenos que las acciones políticas progresistas tienen desde los sectores conservadores. Lo cierto es que si uno invierte el orden –progresistas en contra de conservadores– la eficacia de su planteo/denuncia no le va en zaga. Tal como el libro de Maquiavelo, uno puede leerlo como denuncia crítica –como antídoto– o como recomendación.

11.– Making Pictures in Our Heads: Government Advertising in Canada (2000) de Jonathan Rose (no tiene traducción al castellano). Es un extenso estudio del peso que la comunicación gubernamental, a través de la publicidad, tiene en la generación de consensos públicos y de cómo se van creando “imágenes” en nuestras cabezas (la de los ciudadanos) a lo largo del tiempo. Expresa posturas críticas, pero posibilita pensar el rol de generación de identidades nacionales y mitos políticos a lo largo de la historia. Hace aflorar la idea de la cantidad y calidad de nuestra conversación política en los asuntos públicos.

12.– He dejado para el final al libro más importante y trascendente que haya leído en toda la literatura de la ciencia política y de la comunicación social: La Construcción del Espectáculo Político (original de 1988) de Murray Edelman. Una obra trascendente de la teoría política y de la comunicación contemporánea. Señala que la política es una construcción constante en la que no hay hechos dados sino provocados discursivamente a través de diferentes estrategias: la construcción de problemas para justificar soluciones políticas, la construcción de razones para los problemas preconcebidos, los gestos como soluciones, los gestos que construyen autoridades, entre otros. Su tono es crítico, pero desnuda la práctica política en su esencia más pura. Breve pero elemental para comprender un mundo en donde la política ha sido colonizada por los medios de comunicación.

Es probable que estos 12 escritos no constituyan un curso de verano, sino un modo de encarar seria y responsablemente el estudio de problemáticas trascendentes para la política. Ojalá entonces la manía de hacer listados pueda contribuir en algo más que diversión.

Publicado en lavoz.com.ar

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Publicado por mastercompol

September 18th, 2008 at 12:47 pm

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